Laudatio a Turre — Presentación del libro

Portada del libro Laudatio a Turre - Crónicas Periodísticas de Francisco Soler Visiedo

Cultura · Levante Almeriense

Turre rinde homenaje al maestro que guardó su memoria durante medio siglo

La presentación del libro Laudatio a Turre, editado por Arráez Editores con el patrocinio del Ayuntamiento, reunió a cerca de ochenta personas en la Fuente Morisca para escuchar al autor, con casi 91 años, reivindicar la saeta primitiva y firmar ejemplares bajo las primeras estrellas de la noche

Turre (Almería), 5 de abril de 2026

Laudatio a Turre - Público asistente a la presentación del libro en la Fuente Morisca de Turre
Cerca de ochenta personas asistieron a la presentación de Laudatio a Turre en la Fuente Morisca.

La Fuente Morisca de Turre acogió el sábado por la tarde la presentación de Laudatio a Turre, un compendio de artículos periodísticos publicados a lo largo de diferentes lustros en periódicos locales y comarcales del Levante Almeriense —La Voz de Almería, ABC y otras cabeceras de la comarca— por Francisco Soler Visiedo, maestro de escuela ya casi nonagenario que dedicó décadas a dejar constancia escrita de lo que nadie más estaba contando. El acto comenzó de día, poco después de las ocho y media de la tarde, y terminó ya de noche, con frío, con el autor firmando ejemplares mientras los vecinos le preguntaban por personas que llevan años sin estar entre nosotros. Y él, con casi 91 años, respondía a cada uno que sí, preguntando incluso cómo estaban.

Postal de la Virgen de los Dolores, Patrona de Turre

Virgen de los Dolores, Patrona de Turre. Una de las imágenes del libro.

Cerca de ochenta personas pasaron por el acto a lo largo de la tarde. El libro, editado por Arráez Editores —la editorial del Levante Almeriense dirigida por Juan Grima Cervantes, recientemente nombrado Cronista Oficial de la Villa— fue posible con el patrocinio del Ayuntamiento de Turre y la colaboración de dos empresas locales: SuperTurre, con cuarenta años de historia, y Muebles Núñez, con más de cien años abiertos desde los tiempos de los abuelos y bisabuelos de la familia. El equipo de sonido e iluminación corrió a cargo de Marcos Flores, de la Peña La Fragua de Turre, que aportó los medios técnicos para aliviar el gasto del consistorio. El cartel promocional y el vídeo de presentación fueron obra de Pedro Padilla Pérez.

La historia que salvó los artículos

Antes de que existiera el libro, estuvo a punto de no existir. Los artículos llegaban a La Voz de Almería escritos a máquina. Desde 1995, la redacción era ya completamente digital. Fue Manolo León, redactor de ese periódico, quien los fue convirtiendo en texto digital uno a uno. Sin esa labor silenciosa y generosa, los originales mecanografiados se habrían perdido para siempre. Es una historia pequeña y hermosa, de esas que también merecen contarse.

Una parte importante de las fotografías que ilustran el libro procede del cementerio de Turre. Las familias solían meter las fotos del difunto en una bolsa de plástico y depositarlas en el ataúd. Siempre que podía, Juan Grima pedía permiso para copiarlas antes de que lo hicieran. La portada es obra de Luis Mesa, quien trajo al regresar de Estados Unidos una colección de imágenes en su mayor parte inéditas.

Grupo de jóvenes turreros, años 50

Grupo de jóvenes turreros. Años 50.

Laudatio a Turre - Vista panorámica desde la mesa de ponentes en la Fuente Morisca de Turre
Vista desde la mesa de ponentes durante la presentación.

Las voces del acto

El primero en intervenir fue el alcalde de Turre, Damián Arturo Grima Cervantes, quien destacó que el autor nunca ha dejado de escribir y que su familia jamás se ha separado de él dado su delicado estado de salud. Habló de su amor confesado por Sierra Cabrera y de su preocupación por recuperar los pasos vivientes de Semana Santa del pueblo, una tradición que se extinguió en los años cuarenta.

Le siguió la concejala de Cultura, Celia González Reyes, que recuerda al autor desde pequeña grabando saetas con su grabadora. Destacó el calado que suelen tener los homenajes en Turre y confesó que le había emocionado especialmente ver en el libro fotografías de personas que ya no están, pero que de alguna forma siguen presentes.

Escena callejera con niños en Turre

Escena callejera con niños en las calles de Turre.

Tomó la palabra a continuación Juan Grima Cervantes, editor del proyecto. Fue él quien subrayó el doble valor de la obra: su contenido no procede de documentos oficiales, sino del conocimiento vivo de quien escuchó, observó y recordó durante décadas; y cita a más de cien personas, convirtiéndolas en protagonistas, rescatándolas del olvido. Grima reconoció expresamente la labor de David Ruiz Plaza, antiguo concejal de Cultura, en la gestación del proyecto, y agradeció a todos quienes a lo largo de los años facilitaron fotografías y permitieron reproducirlas.

«Si este trabajo no se hubiera hecho, todo ese patrimonio humano habría desaparecido, porque esas personas ya han muerto»

Juan Grima Cervantes, editor de Laudatio a Turre

Pepe de Piedad y la «biografía no autorizada»

Carnavales en Turre, años 50

Carnavales en Turre. Años 50.

El quinto y último en intervenir fue José González Núñez, conocido en el pueblo como «Pepe de Piedad». Doctor en Farmacia por la Universidad Complutense, colaborador habitual del diario digital hoyesarte.com y uno de los escritores del Levante Almeriense con mayor trayectoria, es primo del autor. Fue él quien elaboró la biografía introductoria del libro, que arrancó las primeras risas del acto cuando la definió, con ironía bien medida, como una «biografía no autorizada». (Descubre más obras de Pepe de Piedad en su colección en Arráez Editores.)

Su primo, contó, nació en noviembre de 1935, justo al comienzo de la Guerra Civil. A pesar del contexto, no fue un niño infeliz. Creció «un poco más que los de su laya». Desde temprano descubrió que le gustaban más las letras que los números. Se hizo monaguillo —probablemente, bromeó Pepe de Piedad, porque le gustaba la música y porque así podía «gatillarse de tanto en tanto un trago de vino», lo cual debía ser el summum del placer para los niños de aquella época.

Minirondalla turrera de los años 50

Minirondalla turrera de los años 50: Francisco Soler Visiedo (laúd), Pedro Valero Andrés (violín), Gabriel López Flores (vocalista) y Antonio Cervantes Alarcón (guitarra).

Tuvo vocación de seminarista, que le duró prácticamente hasta el bachiller. Gracias al seminario pudo cursarlo. Pero lo dejó por disputas y tomó otra de sus grandes vocaciones: maestro. Aprobó las oposiciones de maestro nacional y comenzó en Carabanchel (Madrid), donde conoció a su mujer, Ninfa, con quien tiene dos hijas. Hizo el servicio militar en Ceuta.

Francisco Soler Visiedo en el servicio militar

Francisco Soler Visiedo en el servicio militar.

Jóvenes en el cerro con Turre de fondo

Jóvenes en el cerro con Turre de fondo.

Se casaron el día anterior al accidente de Palomares —16 de enero de 1966— y la luna de miel la pasaron con el alma en vilo, preocupados por lo que ocurría en su propia tierra. Fueron destinados juntos a Torrox (Málaga), donde estuvieron cuatro años, y después se trasladaron a Murcia: Águilas, Torreagüera y finalmente Molina de Segura, donde reside actualmente.

A lo largo de toda su vida profesional defendió con orgullo llamarse «maestro de escuela», resistiéndose al título de «profesor de EGB» que le fue impuesto con los cambios educativos. Un detalle pequeño y revelador que dice mucho de su carácter. Ha colaborado en La Voz de Almería, ABC y otras publicaciones del Levante Almeriense, y ha publicado sobre latín, gramática, literatura española y sobre los pueblos de su entorno: Sorbas, Garrucha, localidades de Murcia.

Memoria colectiva en estado puro

«Esto es investigación oral. Memoria colectiva». Con esa síntesis describió Juan Grima el contenido del libro. Y los datos que fue desgranando lo ilustran mejor que cualquier definición.

Equipo de fútbol de Turre, años 50-60

Equipo de fútbol de Turre.

Equipo de fútbol de Turre con banda

Equipo de fútbol de Turre.

Turre llegó a tener siete molinos harineros. Beatriz Guerrero, con 99 años, la última molinera, acaba de fallecer. El pueblo llegó a producir algunos años hasta cinco millones de kilos de melones. En los años cincuenta y sesenta había cuarenta o cincuenta marchantes que hacían de todo, incluido el transporte de animales vivos hasta Barcelona. Hoy no queda prácticamente nada de todo aquello.

El libro recoge la historia de los segadores de Pulpí que venían a Turre a hacer la siega. La historia del tío Felipico, el último de la última cuadrilla, es extraordinaria: comenzaban segando por los Vélez, a donde iban andando, y recorrían toda Andalucía hasta Sevilla o Jerez, siempre a pie. Hay un capítulo sobre los carreros, que iban hasta Jumilla a por vino y participaron en la construcción de carreteras. Y hay un capítulo sobre las modistas —descrito como brillante—, mujeres que viajaron fuera del pueblo gracias a su oficio.

Turreros en la playa, años 50-60

Turreros en la playa. Años 50-60.

Hasta la investigación del autor, se creía que el campo de fútbol más antiguo de Turre era el de Casa Alta. Él demostró que existieron cinco o seis campos anteriores. Hay también un capítulo precioso sobre seis árboles del pueblo: de todos ellos, hoy solo queda uno. Y hace cincuenta años que el cielo de Turre no ve volar una cometa.

El libro dedica además un capítulo entero al vocabulario específico de Turre. Un veinte o treinta por ciento de esas palabras ya no se usan. La globalización se las ha llevado. «Jenares», «zalgarita» —un pájaro pequeño de la zona— o el dicho «madrugas más que el hambre en Carboneras» son ejemplos de ese léxico rescatado antes de que se pierda del todo.

El episodio de Turre y su Fuenteovejuna —un texto sobre la época caciquil en que una parte del pueblo intentó asesinar a varios vecinos, incluido el alcalde, que logró escapar en el último momento— fue entregado en manuscrito en 2003 y recuperado gracias a Arráez Editores. Y hay tanto material acumulado que podría dar para un segundo volumen: todo lo que no está directamente relacionado con Turre ha sido reservado para una posible publicación futura.

Laudatio a Turre - El autor Francisco Soler Visiedo durante la presentación del libro
Francisco Soler Visiedo, autor de Laudatio a Turre, durante la presentación.

El momento más emotivo

Francisco Soler Visiedo con su nieta en la iglesia de Turre

Francisco Soler Visiedo con su nieta en la iglesia de Turre.

La mayor emoción llegó cuando el propio autor tomó la palabra, con casi 91 años, para hablar de la saeta y de las tradiciones de Semana Santa. Reivindicó con pasión la saeta primitiva: la actual, dijo, no se entiende nada. Recordó a los Pastrana, artistas ambulantes que en época de feria se quedaban en Turre dos o tres meses haciendo teatro. Y evocó el carnaval de otro tiempo, cuando todo el mundo iba con la cara tapada.

Después firmó ejemplares. La gente le preguntaba por recuerdos, le hablaba de sus familiares. Él respondía siempre que sí, preguntando incluso cómo estaban, aunque lógicamente muchos ya no están entre nosotros. Fue el broche perfecto para una tarde que un pueblo necesitaba.

El vino de clausura fue organizado por David Ruiz Plaza, quien montó y sirvió las mesas. Cuando se apagaron las últimas voces, el frío de la noche ya se había instalado sobre la Fuente Morisca.

«Como tú no hay ná. Y esto lo digo en la China y en Madagascar.»

Cita del autor, referida por José González Núñez en el acto

Sobre el libro

Laudatio a Turre. Crónicas periodísticas es el resultado de una labor minuciosa llevada a cabo por su editor, Juan Grima Cervantes, quien ha recopilado y seleccionado los artículos que Francisco Soler Visiedo fue publicando a lo largo de los años en distintos medios de comunicación.

No se trata de una simple recopilación, sino de una obra construida con criterio, en la que se han elegido aquellos textos que mejor representan la esencia de su autor y la profundidad de su mirada. Todos los artículos tienen un eje común: Turre. Pero Turre entendido no como un lugar, sino como una experiencia. Como un conjunto de vivencias, de voces, de costumbres, de historias que forman parte de lo que somos.

En sus páginas encontramos carnavales, partidos de fútbol, personajes del pueblo, anécdotas, expresiones populares. Escenas aparentemente sencillas que, sin embargo, construyen una imagen completa de lo que ha sido y es Turre. El libro incluye, además, 40 fotografías de la colección personal de Juan Grima Cervantes que ilustran la vida y el paisaje del pueblo a lo largo de las décadas, convirtiendo la lectura en un viaje visual por la memoria de Turre.

Su estilo es directo, comprensible, honesto. Escribe como quien enseña. Como quien quiere que lo entiendan. Como quien sabe que lo importante no es impresionar, sino dejar huella.

Laudatio a Turre no es solo un libro. Es un legado. Es la prueba de que la memoria, cuando se cuida, se convierte en patrimonio.

Laudatio a Turre. Crónicas periodísticas

Francisco Soler Visiedo
Colección Clio Ama la Historia, nº 17
Edición y prólogo de Juan Grima Cervantes
Biografía del autor por Pepe de Piedad

Sobre el autor

Francisco Soler Visiedo nació en Turre el 5 de noviembre de 1935. La pérdida de su padre cuando apenas tenía 12 años marcó su infancia, obligándolo a madurar antes de tiempo. Aquella experiencia forjó una personalidad firme, comprometida y profundamente humana.

Su vocación por la enseñanza lo llevó a formarse en el Seminario Diocesano de Madrid y posteriormente en Almería, donde obtuvo el título de Magisterio en 1961. Su primer destino fue el Instituto de Reeducación de Inválidos en Carabanchel, donde trabajó con alumnos afectados por la poliomielitis. Durante su servicio militar en Ceuta enseñó a leer y escribir a soldados analfabetos. Después llegarían destinos como maestro en Guadalajara, Málaga o Murcia. En cada uno de ellos dejó una huella que iba más allá del aula.

A lo largo de los años, Francisco Soler Visiedo escribió en distintos medios de comunicación con un denominador común: Turre. Sus fiestas, sus tradiciones, sus gentes, su forma de hablar. Pero también aquello que no está escrito en ningún sitio: la memoria oral, los recuerdos compartidos, las pequeñas historias que, si nadie las recoge, desaparecen.

Su editor, Juan Grima Cervantes, cronista oficial de la villa, ha sido el impulsor de esta obra. Fue él quien tuvo la iniciativa de reunir, recopilar y seleccionar los textos de Francisco Soler Visiedo para darles forma de libro. Además, ha cedido numerosas fotografías de su colección personal para ilustrar la publicación, algunas de las cuales pueden verse en la galería fotográfica de esta página.

Fotos del evento

Imágenes de la presentación del 4 de abril de 2026 en la Fuente Morisca de Turre

Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
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Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre
Laudatio a Turre - Presentación del libro en Turre

Galería fotográfica

Algunas de las imágenes que ilustran el libro. En sus páginas encontrarás muchas más.










Ayuntamiento de Turre

Con el patrocinio del Ayuntamiento de Turre y la colaboración de SuperTurre y Muebles Núñez.

Vídeo promocional del libro

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Clio Ama la Historia (Serie Menor)

Porque hay historias que no deben perderse. Y este libro es la prueba de que, cuando alguien decide contarlas, un pueblo entero puede reconocerse en ellas.