Martínez Guerrero, Gabriel

Martínez Guerrero, Gabriel

Gabriel Martínez Guerrero, maestro de Antas que ya, a sus dieciocho años, recorría a pie –por carecer de caminos carreteros– la distancia entre el pueblo y las pedanías para impartir sus clases. Y lo hacía a través de las estrechas veredas de pastores que coronaban la Loma del Perro, motivo por el que le fueron familiares los arrecifes de coral o las veritas del Cabezo María.

Desde el extenso balcón que supone el paraje, podía visualizar el impresionante recorrido del curso medio del río Antas, vigilado, desde las alturas de las estribaciones de la Sierra de los Filabres, por las cuevas Oscura, Palica y del Serrón.

Los últimos rumores del agua –ahora silenciados– manando desde la Cubeta de la Ballabona a través de la Fuente de la Bermeja, le hacían sentir la presencia de los grupos humanos que desde el Cuaternario disfrutaban del mismo espacio.

Ha realizado algunos trabajos en los que intenta narrar las vivencias de su vida en esta tierra, entre los que le gustaría destacar Los volcanes del Cabezo María y los Picachos (2013), El Agua en el siglo XIX (2011), El nombre de Antas (2013) y El Santuario del Cabezo de María hasta su restauración en 2012 (2013).

Si el tiempo por vivir se lo permite, tiene en mente continuar con sus estudios y, en especial, narrar los acontecimientos que han sucedido en la búsqueda del agua perdida en Antas, en el siglo XX.