Cartas de Opinión

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MAÑANA SERÁ EL JUICIO CONTRA ASTRID SCHRÖDER, VETERINARIA DE MOJÁCAR, Y CARLOS CERVANTES, EXALCALDE DE MOJÁCAR, POR OPONERSE A LA INSTALACIÓN DE UNA TORRE DE ALTA TENSIÓN EN EL JARDÍN DE LA CASA DE LA PRIMERA.

Mañana martes, a partir de las 12’40 horas de la mañana se celebrará en los Juzgados nuevos de Vera el juicio contra Astrid Schröder, veterinaria de Mojácar y miembro de la plataforma Levante Sin Cables Aéreos, y Carlos Cervantes, concejal de la oposición mojaquera y ex alcalde de Mojácar.

Los hechos que se van a juzgar sucedieron el pasado 20 de marzo de 2007 cuando técnicos de ENDESA, acompañados de la Guardia Civil entraron en el jardín de la Casa de Astrid Schröder por la fuerza, sin mostrarle ninguna documentación, e introdujeron una pala para empezar a hacer movimientos de tierra en el jardín. Muy pronto acudieron algunos miembros de Levante sin Cables Aéreos y vecinos y amigos para comprobar lo que estaba sucediendo, entre ellos el ex alcalde de Mojácar, Carlos Cervantes.

Para realizar este atropello y violación, ENDESA apartó con una grúa el todoterreno de la veterinaria de la entrada a la parcela de su casa y le rompió con una potente máquina varios árboles del jardín, todo ello sin mostrar ninguna autorización judicial para poder entrar en los jardines de la casa cometiendo un delito claro de allanamiento de morada por la fuerza a una propiedad privada.

El juez Rivera del Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 2 de Almería, semanas antes había dado una providencia para que las fuerzas de seguridad del Estado acompañaran a los empleados de ENDESA y no permitieran que se les impidiera su trabajo, lo que a todas luces es muy distinto a los excesos que ha cometido ENDESA y la propia GUARDIA CIVIL rompiendo cadenas y candados de propiedades privadas, abriendo caminos sin autorización, arrancando olivos y todo tipo de árboles, destruyendo parte de las cosechas existentes de lechugas o brócolis, ante la impotencia de los afectados para hacer nada, siempre con la amenaza de llevarlos detenidos a la cárcel de Vera o con la imposición de fuertes multas de 350 euros cada una, como unas 15 que se han tramitado contra miembros de la Plataforma Levante sin Cables Aéreos, especialmente contra sus dirigentes. Entendemos que para entrar en una propiedad privada, como puede ser el jardín de una casa a montar una torre de Alta Tensión de casi 50 metros de altura, se necesita una orden expresa del juez precisando los detalles, y no una orden –que nunca mostraron- como la dada por Rivera, que no amparaba un supuesto como éste.

Hay que precisar que lo que ENDESA quería colocar (y ha colocado, como se aprecia en las imágenes que incorporamos) no era un poste eléctrico de baja o media tensión, sino una enorme torre de 64 metros cuadrados de base, que ha ocupado una buena parte de la parcela de la casa y que permanentemente generará un campo electromagnético de tal dimensión que las posibilidades de adquirir algún tipo de cáncer y especialmente leucemia por los ocupantes de la casa (la veterinaria y sus hijos) es muy alto, ya que la distancia desde la torre a los dormitorios es solamente de ocho metros. Además el ruido que día y noche emiten estos cableados de alta tensión son insoportables.

Pero lo peor de todo es que semejante obra se ejecutaba (y se ha ejecutado) sin licencia municipal de obras y sin licencia de actividades, y con una actuación presuntamente prevaricadora del alcalde de Mojácar, Gabriel Flores, por cuanto no ha pedido a ENDESA estos permisos, y existía un pleno municipal (de obligado cumplimiento para el primer edil) en el que se acordó por unanimidad que se paralizase esta línea y que la misma fuese soterrada, a lo cual se ha hecho caso omiso, incluso existiendo un contencioso administrativo abierto entre ENDESA contra el AYUNTAMIENTO DE MOJÁCAR, en el que la plataforma LEVANTE SION CABLES está personado, que todavía no se ha sustanciado.

Por otra parte, hay que indicar que la intención de colocar una línea de Alta Tensión de doble circuito de 132.000 voltios cada uno, no es para dar luz a viviendas para jóvenes o a residencias de ancianos, o para casas de protección oficial o ampliación de los cascos urbanos, sino que estas instalaciones salvajes se hacen para dar suministro a macro urbanizaciones poco respetuosas con el medioambiente, como es el caso de Macenas, en donde se están permitiendo vejaciones contra la naturaleza de todo tipo impensables con un concepto medianamente comprensible de lo que es un desarrollo sostenible.

Nos enfrentamos a una administración (municipal, provincial y regional) presuntamente corrupta, porque continuamente callan –pero a la postre permiten a sabiendas de la injusticia- que ocurran hechos como los de la casa de Astrid, sin que las Delegaciones de Salud, Medioambiente o Industria intervengan de oficio o se preocupen de subsanar una salvajada como ésta, y ni siquiera contestan a los escritos y denuncias presentados  por Levante sin Cables Aéreos. La razón es bien sencilla: estas instituciones están con la especulación, amparan la corrupción moral que hay detrás de todas estas decisiones, y se alían con empresarios irrespetuosos cargados de billetes (ya se habla del becerro de oro en la Biblia en el Éxodo)  frente al pueblo al que en justicia debían representar.

En efecto,  la administración andaluza favorece al ladrillo,  planifica a espaldas del pueblo y hace todo lo contrario de lo que se pregona: insostenibilidad: la Línea de Alta Tensión  proyectada (y prácticamente ejecutada) llevará servicio eléctrico para una población de 400.000 habitantes, a una comarca formada por Vera, Garrucha, Mojácar, Turre y los Gallardos, que en la actualidad cuentan con unos 30.000 habitantes de derecho. ¿Qué planes inconconfesables  esconden la JUNTA DE ANDALUCIA, ENDESA y LOS EMPRESARIOS DEL LADRILLO?    

En este marco Astrid Schröder y Carlos Cervantes, ante la presencia de la Guardia Civil, en uso de un derecho legítimo como es el de la defensa de la propiedad y los derechos de inviolabilidad de domicilio y de intimidad, arrancaron las estacas que en el suelo del jardín habían clavado los operarios de Endesa, por lo cual fueron detenidos hacia las 11’30 horas de la mañana y llevados al cuartel de la Guardia Civil donde fueron puestos en libertad a partir de las 15’30 horas a cambio de no continuar impidiendo las obras, pasando al día siguiente a declarar ante el Juzgado nº 1 de Instrucción de Vera.  

El presidente de Levante sin Cables, Juan Grima declaró aquellos días que estaba seguro que esta torre (en donde pasará un cableado que transportará una energía permanente de 264.000 voltios, que de romperse algunos de estos hilos acerados electrocutarían ipso facto a cualquier mortal y que si se partiera o cayera la torre a causa de un vendaval o una tormenta tiraría por proximidad la casa al suelo), nunca se la hubieran puesto en el jardín de la vivienda al juez del Tribunal nº 2 de lo Contencioso Administrativo de Almería, Jesús Rivera; ni al  Sr. Corpas, subdelegado del Gobierno en Almería; ni a Julián Lacalle, Delegado provincial de ENDESA; ni al propio Gabriel Flores, alcalde de Mojácar. Ellos no lo hubiesen permitido. Ellos si tienen influencias. No son “gentuza”, como nos han llamado algunos empresarios del ladrillo por defender nosotros (los afectados) que esta línea que tanto impacto trae a estas tierras del Levante sea soterrada.

Lo más grave es que se la han colocado a Astrid Schröder cometiendo un verdadero acto de prevaricación, puesto que a su alrededor existen tierras rústicas sin casas donde podría colocarse la torreta sin ningún problema y de manera más recta, pero esas tierras, cuando se redactó el proyecto estaban siendo compradas por esos ciudadanos ejemplares dedicados al ladrillo y que tan amigos son de políticos y alcaldes, y rápidamente quitaron las torres de su trazado inicial y las colocaron en el jardín de la veterinaria.

A la veterinaria le han ofrecido unos 125 euros por colocarle la torreta en el jardín. Ese es el precio. Su casa, que con los jardines son el resultado de los ahorros de toda una vida estaba valorada cuando se produjo su divorcio en un millón de euros. Pero ahora tendrá abandonarla en cuanto empiece a corre la electricidad por esa maldita línea, puesto que no va a exponer a sus hijos a las enfermedades radiactivas. Tendrá que buscar una casa a alquiler, y no podrá alquilar la suya ni venderla porque nadie querrá vivir bajo la amenaza de esa torre envenenada. Es su ruina. Pero ENDESA con sus ingentes y multimillonarios beneficios no puede soterrar la línea, pero puede arruinar a familias enteras. Destruir los pueblos y sus paisajes, con la connivencia de la canalla que nos gobierna. Así nos luce el pelo. Maldita plutocracia sin justicia y sin valores que hemos creado.

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                   Juan Grima Cervantes

                  Presidente de Levante sin Cables aéreos.


07 mayo 2007
Insertado por: Juan Grima Cervantes

 
 
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