menu...

Quienes somos
Que pretendemos
La polémica
Villaricos
Baria
Material gráfico
Contacto
Hemeroteca
Foro
Estatutos
Bibliografía
Libro de Firmas
 

volver a hemeroteca

LA VOZ DE ALMERÍA, 14 de agosto de 2004,

BARIA: SÍ A “OTRO” DESARROLLO

Martín Soler

Este mes de agosto está siendo más inquieto de lo habitual. Lejos de relajarse, la actividad no ha cesado en algunos temas, y muy especialmente en todo lo que rodea a los fantásticos restos arqueológicos de Baria, desenterrados en Villaricos.

Desde que el padre de la arqueología, Luis Siret, descubriera el importante legado de un municipio como Cuevas del Almanzora, allá por el siglo XIX, el yacimiento de Baria era una realidad para la mayoría. Lo que ocurre es que la historia ha vuelto a poner de actualidad esta antiquísima ciudad –de la que hasta ahora sólo se ha descubierto la parte industrial, pero de la que queda por ver mucho más como su teatro, su foro, sus calles...- por razones muy propias de nuestro tiempo: el peligro que cada vez más acecha a cualquier resto situado en un lugar de gran atractivo para constructoras y alcaldes que creen que el desarrollo es sólo cemento y hormigón.

No obstante, Baria es ejemplo de cómo la tenacidad de vecinos –especial mención a la plataforma “Unidos por Baria”, a su impulsor, Juan Grima, y la asociación “Villaricos existe”- y de algunos representantes políticos ha logrado salvar un yacimiento de primer nivel, que claro está, puede traer mucho futuro. Seguro que un futuro mucho más interesante y enriquecedor –en el sentido más noble de la palabra- que haber metido la pala para construir un edificio de 126 apartamentos.

El camino para llegar hasta aquí ha sido, además, nada fácil. En especial por la tenacidad con la que, también, algunos como el alcalde de Cuevas del Almanzora, del PP, han intentado enterrar para siempre Baria.

Desde 1994 el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora (entonces PSOE) tenía claro que el terreno en donde está asentado el yacimiento tenía una protección especial, por lo que ante cualquier actuación, el equipo de Gobierno municipal debía contar con los informes de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Sin embargo, para eliminar este nivel de protección, el equipo de Gobierno dirigido por el Partido Popular decidió, en pleno del 30 de diciembre de 2002, modificar las correspondientes normas y calificar este terreno como suelo urbano. La modificación fue incluida en el avance del Plan General de Ordenación Urbana. Todos los grupos políticos, salvo el PSOE, apoyaron este cambio.

A continuación, el siguiente paso: el equipo de Gobierno municipal del partido Popular concedió licencia de obra para construir en el lugar un importante edificio, a pesar de los informes desfavorables de las Consejerías de Cultura y Obras Públicas.

La situación llegó hasta tal punto de despropósito que en agosto de 2003 las máquinas excavadoras se ponen en marcha y destruyen parte del yacimiento. La actuación, insisto, de los vecinos y de los concejales y militantes del PSOE de Cuevas del Almanzora fue vital para que se personara el director general de Bienes Culturales, Julián Martínez, junto con agentes del Seprona de la Guardia Civil, y paralizara la obra. De no haber sido así, Baria podría ser hoy tan solo una referencia histórica.

A partir de ahora, el camino se clarifica. El siguiente peldaño consiste en que el terreno de Baria pase a ser propiedad pública. Para ello, el Ayuntamiento y su Equipo de Gobierno deben asumir errores y resarcir a la propiedad, a la que ha perjudicado concediendo una licencia ilegal.

A continuación, la lógica dicta que el Ayuntamiento corrija el rumbo y ceda el solar a la administración con recursos y voluntad para darle el mejor uso: la Junta de Andalucía. Tras finalizar la excavación, seguro que la Junta pondrá en valor los restos de acuerdo con lo que los técnicos estimen y abrirá las puertas a la colaboración del Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora y Gobierno de la Nación.

Pero lo que también cabe resarcir es que lo que ha ocurrido no se puede olvidar. Por mucho que el alcalde y los “prohombres” que le dan cobertura cultural quieran borrar de la memoria cada uno de los desatinos del señor Caicedo. El alcalde, del PP, ha dado todos los pasos administrativos para acabar con Baria, lo que demuestra como dice Alemandro Sanz que “no es lo mismo” lo que quiere hacer con el pueblo el PP que el PSOE.

Entre otras cosas porque el PSOE ha luchado para que Baria pueda ser un parque arqueológico, o un museo, o un centro de interpretación... o todo junto. Eso está por decidir, pero lo importante es que socialistas y vecinos hemos trabajado para recuperar la capacidad de decidir que queremos un desarrollo en el que el cuidado del pasado sea fundamental para marcar nuestro futuro.

 
 
idea original unidos por Baria
powered by php and mySQL